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HERNAN HECTH
DESDE GRAL ROCA - RIO NEGRO - ARGENTINA / JULIO 06
 



- "En un lugar gigante en donde hay un piano impresionante, un contrabajo y una batería que suenan bien, elegís tocar muy bajo, ser muy sutiles para aprovechar al cuarto integrante (en el caso de un trío) que es la sala. Estas haciendo que la sala tenga un carácter, si no lo logras, estas peleando contra la naturaleza del lugar”

GENTILEZA REVISTA LECHE DE GRAL ROCA.
RIO NEGRO. ARGENTINA



- El músico nacido en Buenos Aires, estuvo de paseo por Roca dando alguna que otra charla y tocando con músicos amigos. "Leche" le robó un ratito y este cronista se sacó las ganas de participar de una clínica de batería, obviamente, sin entender nada.


-“Hecht, quédese quieto- me decía la maestra en el colegio - yo no me daba cuenta que estaba todo el tiempo haciendo sonar mis dedos en el pupitre”.  Esta anécdota de Hernán Hecht (músico argentino que hoy reside en México) lo dibuja a la perfección. El tipo, es un tipo de manos inquietas, hiperquinético. Pasadas las siete de la tarde, Andres Fuhr nos invita a subir hasta el aula 103 de La Casa de la Cultura, donde Hecht esta dando una clínica para la “comunidad baterística” de Roca.




- Sus casi dos metros de altura hacen que la batería en la que permanecerá sentado mientras transcurra la nota parezca de juguete.  El pequeño gran hombre no solo golpea su batería de juguete, sino que además saca fotos y ha diseñado su propia Web (muy buena pagina), además de participar como guionista y productor en una película de un director amigo, “estoy haciendo toda la música de la peli, utilizo cuatro o cinco elementos que los toco todos yo, eso es increíble”. La posibilidad que te da el periodismo escrito permite que la crónica no empiece por el principio. Será casi al final cuando confiese mi carrera trunca de baterista:

- Fui a dos clases y deje. Lo que paso fue que el profesor me ponía un cuaderno en el redoblante para no molestar a los demás alumnos, eso me desilusionó, era chico, quería hacer quilombo, si no hoy seríamos colegas- le digo.

- “Los profesores de música te pueden arruinar la carrera”- me apoya –“me niego a la parte muerta del arte. En la primer parte del estudio de las cosas, si te falta un fragmento de talento, estas parado en la parte estúpida. Es hacer parecer que las cosas sean pequeñas e insignificantes. Prefiero hablar de la parte viva de la música, que involucra al tipo que sabe tocar una nota y al que sabe 500 mil. Muchas veces el que toca 500 mil no sabe la importancia de una nota y el que toca una nota no entiende el esfuerzo que significa tocar 500 mil. Poder expandir los extremos es mi objetivo”.

- Esto pasa siempre en los colegios donde “música” solo es una materia más, y te la pasas los nueve meses de cada año escolar viendo cuando, por que y como se invento una ocarina, sin tocar jamás una puta guitarra.



- Investigando acerca de tu vida, leí que preferís tocar en lugares mas pequeños que en grandes estadios ¿Por qué?

- La primera razón es que en lugares grandes necesitas amplificar, algo que me parece horrible. En los lugares chicos todos están tocando cerca, eso te obliga a estar escuchando. También hay otra interacción con la gente, que hace que tengas control sobre el público, te volvés una especie de manipulador anímico de ellos. Tenés que tener la capacidad de dirección, saber como hacer que la gente este en silencio, están todos respirando el mismo aire y todos tiene que divertirse o irse”-

- ¿Te detenés en los rostros?

-“No, veo a través. Me han dicho muchas veces “¿por que me mirabas asi?” y en realidad nunca los vi. Estoy viendo a través, perdido en la estratosfera”




- Pasar de un lugar pequeño a un estadio con 50 mil personas, al aire libre donde toca una banda de rock previo, y otra, y otra, donde hay mucha adrenalina. ¿Cómo es ese momento? ¿Subís con esa carga que hay en el ambiente o te abstraes de todo?

- “Vas un poco como caballo. No entendés nada, el objetivo es salir lo antes posible de ahí, esquivar la mayor cantidad de botellas que sea posible. En realidad, es trabajo de obrero; llegas, te arreglas como podes, no importa si esta afinado o no, play y vamos. No podes pensar, no hay tiempo.

En esto aparece mi dualidad, estoy muy involucrado con el jazz y con el rock al mismo tiempo. Mi géminis sale a pasear, en el mismo día estoy tocando en un clubcito y en un masivo. De los dos tomo lo que me gusta en el momento, no estoy en un masivo pensando que me gustaría un piano cerca de mí por que eso no existe. Si estoy en un concierto de jazz tengo el piano al lado mío, lo mas cerca. Si estoy haciendo rock, la guitarra lo mas lejos posible”-



-¿Cómo elegís lo que tocas en los encuentros o festivales de batería?

- “En los festivales de batería, comúnmente no preparo nada, solo improviso. Improvisar es el dictamen principal. Cuando elegís un repertorio, te paras según cual va ser tu discurso, que carácter vas a tener frente al publico, como querés que se vaya la gente a su casa. Podes querer que todos se vayan eufóricos o en paz. Un mismo repertorio puede cambiar según el carácter que elegís, según la sonoridad y la acústica, lo decidís en el momento. En un lugar gigante en donde hay un piano impresionante, un contrabajo y una batería que suenan bien, elegís tocar muy bajo, ser muy sutiles para aprovechar al cuarto integrante (en el caso de un trío) que es la sala. Estas haciendo que la sala tenga un carácter, si no lo logras, estas peleando contra la naturaleza del lugar”

- A la hora de enfrentar una clínica, Hecht no siempre lo hace igual, (deseo sus palillos ¡ya! para poder hacer ruido. Es una suplica) “tengo dos maneras; una es a partir del razonamiento matemático, me encanta la matemática, muchas de las cosas que toco están hechas en formulas, es muy difícil explicarlo en pocas palabras. El razonamiento matemático te permite ver poca información en muchísimas formas. Por ejemplo: tenemos una silla, que esta hecha de determinada forma, tiene patas, un respaldo, etc., tenés que entender la fuente y la sustancia real de la silla y transformarla. Desarmarla y reconstruirla en millones de posibilidades. La otra forma es charlando, permitir que quienes asisten a la clínica liberen sus dudas y encuentren como enfrentarlas. Mas que tocar, es hablar de experiencias, compartir, aprender de un modo reciproco”



- En este momento tal vez esté en un avión rumbo a Noruega, a un encuentro de batería, pensando… “tengo una prioridad que es vivir en presente continuo, entonces en el avión no pienso más que estar en el vuelo, leyendo, viendo una película, diseñando, durmiendo o puteando por que se olvidaron el plato vegetariano. No especulo muchas cosas”. La charla me dio ganas de volver a mis sueños de batero frustrado, para hacer ruido y que los vecinos se quejen, espero no encontrarme con cuadernos y esas cosas.



nota
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