WALDO MADERA
CUERNAVACA - DF - MEXICO / JUNIO 06
 

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- El Club de Bateristas se reunió nuevamente con Waldo a comer unas pizzas del maestro (pizzero) Gustavo Virgilio. El dominicano, radicado en Cuernavaca, México, y de paso por Buenos Aires, en la sobremesa nos contó unas anegdotas sin desperdicio.


Entrevista: Daniel Volpini
ESPECIAL PARA EL CLUB DE BATERISTAS Y MEDIOS INTERNACIONALES.




- WALDO MADERA
PIZZAS CON SABOR CENTROAMERICANO

Entrevista: Daniel Volpini - Exclusivo para el Club de Bateristas Argentinos

- Waldo nació hace 38 años en Queens, Nueva York, y empezó a tocar a los 15. Además de la batería, también toca el bajo y el piano. Es músico y compositor y actualmente es uno de los bateristas Latinoamericanos más buscados. En su carrera ha trabajado con artistas de la talla de Raphael, Ricky Martin y Christian Castro, pasando por Juan Luis Guerra, el "Puma" Rodríguez y Ricardo Arjona, para llegar a tocar actualmente con el colombiano -y ganador de varios Grammys - Juanes. Tanto trabajo le ha brindado a Waldo una experiencia incomparable en cuanto a grabaciones, ensayos y tours. Esa misma experiencia es la que puede darnos a nosotros, también bateristas, algunos consejos, contarnos algunas anécdotas con las cuales nos sentimos identificados.



- "Lo primero que aprendí fue a callarme el hocico", dice Waldo con un tono centroamericano inconfundible. "La primera vez cumplo. Ya hice lo que querías una vez y si todavía no me convence, entonces te lo digo. Pero siempre primero me callaba la boca, escuchaba lo que querían hacer y por más que me pareciera una locura, lo hacía. A raíz de eso aprendí que el ochenta o noventa por ciento de la gente tenía razón. Que lo que tenía que hacer era callarme y hacer lo que querían".




- "Hace mucho estaba ensayando con Sasha, cuyo productor era Alejandro Cepeda, un tipo muy luchador, muy bueno. Estábamos ensayando una canción que tenía arreglos muy buenos. Entonces estábamos en esta canción y después de un corte "tan tan tan tarantan!" en el medio del tema me dice: "No, no, no, no. Waldo, está mal ese break. A ese break le falta una nota". Entonces yo siempre respetuoso le digo "mira, yo creo que estoy tocando lo mismo que está escrito acá y que está en el disco". Tocamos de nuevo el tema y en la misma parte: "No, no, no, no. Eso no es así. A eso le faltan notas. Es otra cosa lo que pasa ahí, no es eso". Entonces yo le digo "qué, quieres que lo haga más complicado?". "Sí, es que eso es otra cosa, no es eso que tu estás tocando ahí", me dijo. Va de nuevo y en el mismo corte "No, no, no, no, no!". Entonces ya el director "pero qué pasa Sasha". "No, es que le siguen faltando notas a eso!". Y yo me quedé mirando, entonces le digo "bueno Sasha, como qué quieres?". "Bueno, mira, como esa onda… tac tuc tec tuc tuc pum!". Entonces le digo "pero algo como tuc tuc tuc tuc pum!??". Me dice "no, no, no. Bueno, así no es. Yo mucho no entiendo, pero lo que sé es que a eso le faltan notas". "Bueno, ok, venga de nuevo", le digo yo. Entonces en la misma parte le hago "taca tucu taca tucu tacataca tucutucu tum!". Y ella agarra y para otra vez la onda y dice "no, es que tampoco es así". Y le digo "bueno, pero Sasha, mira que eso es una serie de seisillos". "No, no, es que le falta". Bueno, la siguiente vuelta directamente en fusas. Y la tipa se había parado y "no, no, no…". Entonces le digo "bueno, si me vas a decir que le faltan notas…ya tráelo a Vinnie Colaiuta nomás. Ya no se puede más!" . Y la tipa "bueno, no, pero así no es". Entonces paramos como cinco minutos y la tipa se va así como con aires de "qué tengo que lidiar yo con estos pendejos". Al rato intentamos de nuevo: "tan tan tan tarantan!". "Eso era!!! Eso era!!! Por qué eres tan cabeza dura, tan necio! Si lo que tenías que tocar era lo que decía yo!" .Yo ya me quedé callado así y le dije "sí, que bueno que lo aprendí!". Yo en un momento se lo dije así: "ya en este compás no caben más notas!".

- Que relaciones entre los músicos y cantantes no siempre han sido buenas, es harto sabido. Sin embargo Waldo nos relata una anécdota muy graciosa que le sucedió a un amigo de el en una orquesta, en Polonia. Aunque es una buena broma, no sería la mejor idea ponerla en práctica si queremos evitar problemas de trabajo o con la banda.

- "Esta me la contó un amigo mío. Es de una orquesta no sé si en Polonia, o un lugar así. Mi amigo acompañaba a alguien muy famoso, pero del nombre no me acuerdo. El hombre era un mala onda, un hijo de p*ta, de esos tipos así mala leche, no? Entonces la orquesta, a medida que fue conociendo la mala onda del tipo, decidió subirle medio tono todos los días. Todos los días le iban subiendo medio tonito. Cuando pasaron los días el tipo decía "siento como que ya no estoy llegando a las notas!". Todos los días medio tonito arriba. El tipo decía "señores, hoy va todo en Sol", y la banda, todo el concierto medio tono más arriba. Lo volvían loco".

- Waldo Madera es el actual baterista de Juanes, ganador de varios premios Grammy Latino el año pasado. A pesar de no haber grabado el último disco del artista colombiano, se unió a la banda y hay planes para que participe en la próxima grabación.

- "Cuando yo entré con Juanes ya estaba todo grabado y sentenciado. El baterista que tenía antes es su amigo desde hace quince años. Trabajó en los dos discos anteriores. Y en este último decidieron partir aguas y seguir cada uno su camino. Igual existe la posibilidad de grabar en el próximo disco, que me imagino saldra en el 2007. Al menos hasta mediados de año no será, porque probablemente se grabe una parte en Miami y otra parte en Colombia".

- Todo el mundo se imagina que tocando con una banda tan masiva y popular como Juanes, el baterista debe ser un reloj. Debe estar seguro en su banqueta y evitar temblores en las manos y piernas cuando se toca en un estadio para más de cincuenta mil personas, además de haber pasado por innumerables audiciones. Waldo parece haber sido la excepción a esta regla. Curiosamente, no audicionó para Juanes. Es decir, no audicionó tocando la batería… pero sí el bajo (para terminar siendo el baterista del grupo)




- "Mira, el primer contacto que tuve con él (Juanes) fue un día que yo me bajo de un avión en Chicago y suena mi celular. Yo estaba tocando con Christian (Castro) todavía. Llego a Chicago, suena el teléfono y me dicen "hola, con Waldo Madera por favor". "Si, él habla", le digo yo. "Mira, te habla Juanes". Dijo "Juanes" y te lo juro que yo había entendido "Juan". Quién demonios es Juan!?. Y me dice "Mira yo te he estado buscando desde hace tres meses, me recomendó un productor y un par de personas más que hablara contigo". Y bueno, muchos elogios y todo eso. Entonces me dice "mira, yo la verdad que no dudo de tu capacidad musical, pero yo quisiera conocerte en persona porque necesito un baterista". Y yo así como que seguía pensando "quien coño es Juan?!". Entonces me pregunta qué voy a hacer mañana y le explico que estoy en Chicago y que tengo un concierto. "Ah, lo que pasa es que el tiempo apremia -me dice- y necesito armar la banda ya y nos hace falta la batería… cuando puedes venir a Miami?". Le digo yo: "bueno, pasado mañana puedo ir si quieres". Y yo seguía pensando "quién es Juan?!". Entonces él me pasa con su asistente, que me dice "oye, me dice Juanes que intente arreglar un encuentro contigo, que dónde te puedo localizar". Recién ahí caí. Al día siguiente voy a Miami y el tecladista (Emmanuel) amablemente fue por mí. Yo no conocía a nadie y el tipo me encuentra en el aeropuerto. Le pregunto de qué se trata esto y me dice "no, pues, es que Juanes te quiere conocer, más que nada en persona". "Y bueno, qué, se va a tocar algo?", le pregunto yo. "Ah, si, lo más seguro es que si, ya hemos audicionado como a cinco bateristas de por acá". Siendo honesto, yo hasta ahí no había escuchado mucha música de Juanes. Quizás había oído "A Dios le pido" y algún otro hit por la radio, pero nada mas. Entonces le digo "bueno, me parece bien, me puedes conseguir copias de las partes para ver algo del bajo o piano?". "No, no, no. Cuáles partes?", me dice. Ahí es cuando yo fui inteligente, y pensé un segundo antes de abrir la boca por segunda vez. Y le digo: "Ahhh! Buenísimo, no hay problema! Me encanta trabajar así!". Y el tipo se quedó sorprendido, bajó la cabeza, pensaba que yo me iba a ofender o algo así, y me dice "Ahh! Está bien!".

- Llegamos al hotel y el tipo me pone un par de tracks del disco nuevo y la banda sonaba bien chévere. Llegamos al estudio, charle un rato con los muchachos, me dijeron que Juanes faltaba por llegar y me puse a tocar un rato el bajo con Navia (bajo) en la batería, Alzate, Juan Pablo y Emmanuel en sus respectivos instrumentos. Cuando llega Juanes y Toby (Guitarrista / DM) me dice "Ah! también tocas el bajo! (muy bien) eh…". De ahí nos fuimos todos a cenar y después de un rato dice Juanes "bueno, yo creo que ya tenemos baterista, no?". Y afortunadamente todos estuvieron de acuerdo. Pero no me habían escuchado tocar la batería. Que loco, no? De ahí para acá han sido 20 meses de un lindo viaje, lleno de vivencias y aprendizaje junto a un gran grupo de profesionales y lo que es más, amigos. Y la historia aún no termina...!

Muchas gracias Waldo!
Para más información: www.waldomadera.com


POR DANIEL VOLPINI.
ESPECIAL PARA EL CLUB DE BATERISTAS Y MEDIOS INTERNACIONALES